Entrenadores tácticos frente a entrenadores de juego

Hoy queremos hablar de dos tipos distintos de entrenadores que encontramos en el fútbol profesional. Por un lado los entrenadores tácticos, aquellos que priman la colocación de su equipo y en muchos casos su defensa y el no recibir goles ante aquellos que se preocupan de que su equipo juegue bien y ese buen juego lleve a ganar partidos.

Los primeros, los tácticos, que pueden verse representados por ejemplo en Unai Emery, tienen como prioridad que su equipo siempre esté bien colocado primando la defensa. En ataque también buscan la colocación y ciertos movimientos pero dejan más libertad en ataque y sus equipos se ven menos trabajados en ese sentido que en el defensivo.

Lo bueno de estos entrenadores es que la seguridad defensiva da más posibilidades de puntuar al equipo ya que al no recibir muchos goles, si tu equipo anda algo fino en ataque puedes ganar los partidos.

Por otro lado, la parte mala es que el entrenador se encuentra medio cuestionado casi siempre porque la gente no acaba de disfrutar y si no se está acertado en ataque o no se crean ocasiones los aficionados empiezan a quejarse a la primera de cambio. Si a eso se le suma que el juego defensivo trata de esperar al contrario y no presionar, no hay sensación de dominio del juego.

Por otro lado encontramos los entrenadores de juego, aquellos que quieren que su equipo juegue bien con pelota principalmente y la tengan como medida para defenderse, en algunos casos priorizando la posesión y en otros no tanto y creando más ocasiones.

Estos entrenadores suelen tener problemas en defensa, tienden a tener la pelota pero sufren sin ellas o cuando los equipos contrarios salen a la contra. Pepe Mel o Paco Jémez son buenos ejemplos de ello.

Estos entrenadores suelen tener el respaldo de los aficionados ya que practican buen juego y los aficionados disfrutan. En los dos casos nombrados con presión sin balón y posesión cuando lo tienen, personalmente creo que más directos en ataque con los equipos de Mel y algo más de posesión en los equipos de Jémez ya que los hemos utilizado como ejemplos.

Lo malo es que el conseguir el buen juego suele tardar un tiempo en conseguirse y los aficionados quieren ver jugar bien a su equipo pero por encima de todo ganar.

De las dos maneras se llegan a conseguir los objetivos, pero está claro que los más completos son aquellos que mezclan las dos facetas, la buena colocación con un buen juego, casos de Nuno en el Valencia y cómo no de Simeone en el Atlético de Madrid.

El mejor portero de la liga española

Mientras que Casillas siga siendo titular en el Real Madrid y Keylor Navas no pueda demostrar el nivel de la temporada pasada, para mí hay un claro candidato a mejor portero de la liga española. Lleva años demostrándolo pero este se le presenta mejor que nunca, con un Casillas en horas muy bajas, Valdés fuera de competición, Keylor en el banquillo, Courtois en otra liga y con Casilla, un porterazo también que no ha tenido hasta ahora el buen nivel del año anterior.

Alves, que desde que llegó al Almería ha demostrado lo buen portero que es, ha ido evolucionando en todas sus formas. Si veíamos en el conjunto andaluz a un portero que además de nivel tenía un comportamiento excelente tanto con compañeros como con rivales, ahora ha sacado a aflorar su carácter y lo podemos ver en continuas disputas y broncas.

Sigue manteniéndose como el parapenaltis de siempre, pero además ha mejorado sus reflejos, su mando en el área, su juego de pies y el aéreo. Muchos lo tuvieron a tiro en su momento, el Sevilla estuvo muy cerca de ficharle, pero el Valencia con buen ojo se les adelantó a todos.

Ahora, que además parece que el Valencia puede disputar perfectamente la tercera plaza e incluso dar un susto al segundo, puede que sea el momento de la consagración de Alves, así como una defensa que no recibe tantos goles con la seriedad que imprime al equipo Nuno.

Pocos peros para este portero que por la tele no parece tener la estatura que tiene, mide 1.88 m y parece algo más bajo, pero que para mí tiene que ser el próximo portero titular e indiscutible de la selección brasileña, pues la canarinha no tiene un portero de garantías por el momento después de la actuación de Julio César en el Mundial.

El entrenador inteligente

Podemos decir que Del Bosque no está pasando su mejor momento como seleccionador, tras un Mundial dónde salimos avergonzados y una fase de clasificación que si bien sólo ha representado la pérdida de tres puntos la cosa va más en las sensaciones que deja la selección.

Pero Vicente no es un hombre tonto y ya lo ha demostrado en otras ocasiones. Evidentemente hace lo que él y su cuerpo técnico consideran oportuno pero como todos, se deja llevar en cierta manera por la presión mediática. Dos ejemplos a continuación.

Por un lado, el cambio de Casillas en la portería frente a Luxemburgo. Muy probablemente Vicente ya tenía pensado dar entrada a De Gea ante un rival menor, cosa que no hacía normalmente en otras ocasiones por muy menor que fuera el rival, no había cambios en la portería si se trataba de una fase de clasificación. Pero las dudas en el rendimiento y la señalización de la afición como uno de los culpables de las últimas derrotas lo han relegado al banquillo. De su rendimiento en el Madrid dependerá que vuelva como titular a la selección.

Por otro lado, listo me pareció al tener como titular a Costa y más en concreto que lo dejara en el campo hasta que metió un gol. Luxemburgo parecía el rival a priori para golear y que el de Lagarto inaugurara su cuenta con la selección y así fue. Una decisión que hará coger confianza a Costa y que le quita la presión de encima de haber marcado con la selección hasta el último partido. Para mí muy bien Del Bosque en esto pues sabemos de lo válido que es Diego Costa. No puede ser que marque goles en todos los equipos y todos los años menos con la que ha sido la mejor selección del mundo. Necesita confianza y paciencia y esto le va a ayudar a mejorar.

Ahora sólo queda darle el cambio definitivo a esta selección, que tiene que ser camaleónica y adaptarse a los tiempos. Sin duda, la selección y el estilo de posesión del Barça marcaron una época que no ha terminado de pasar del todo, pero casi. Ahora vuelven los equipos que tienen que tener la pelota pero que tienen que crear continuamente ocasiones y ser muy directos a la hora de acabarlas. Un fútbol que para mí es más espectacular que el de hasta ahora. El espectador y los jugadores supongo que también prefieren ver 30 ocasiones y que 3 de ellas acaben en gol, que 5 disparos y que mi equipo tenga siempre la pelota, aunque meta los 3 mismos goles que si tiraran 30 veces.

Si a España le falta algo a día de hoy es ser mucho más peligrosa y realizar muchos más tiros a portería y no querer empujarla en la línea de gol.