Vuelve el verano, vuelven los fichajes y en este caso, vuelven las huídas de futbolistas fuera de nuestra liga. Jugadores de primer nivel que no tienen hueco en Madrid o Barcelona pero que no pueden mantenerse en nuestra liga porque cualquier club que no sea uno de los dos primeros de la clasificación no puede permitirse la ficha.
O simplemente es que el jugador, que quiere aspirar a algo más, tampoco ve el futuro de su equipo para esas aspiraciones, más que nada por la situación económica de los clubes que se prevé que no sea muy boyante en los próximos años y por tanto tan poco los objetivos a los que aspiren.
De esta manera, los primeros en abandonar el barco este año nada más empezar el verano han sido Jesús Navas, Joaquín y Iago Aspas.
Jesús Navas abandona el Sevilla para aspirar a algo más después de haber conseguido prácticamente todos los títulos posibles para un futbolista menos Champions y Liga. Tiene que hacerlo también por necesidad del club que necesita vender y ajustarse a una nueva situación.
Joaquín abandona el Málaga, primero para terminar su carrera en un club con aspiraciones (más o menos igual que el Málaga) pero también por la mejora de contrato y porque al club malacitano tampoco le viene mal el dinero después de haberse quedado sin participación europea para el año que viene.
Iago Aspas se va a un gran club como es el Liverpool que ha pagado un buen dinero por él. Da un paso de gigante en lo económico y en lo deportivo ya que el Celta luchará el año que viene otra vez por salvarse como objetivo prioritario, aunque por supuesto nadie sabe hasta donde puede llegar el club gallego.
En definitiva, huída de jugadores españoles de calidad que tienen que irse del país porque no hay club en España que les ofrezcan lo que buscan.
















