Un Chelsea “peligroso”

 

Ponemos entre comillas el título de peligroso porque a pesar de que apenas creó peligro a lo largo del partido de ida de semifinales de la Champions, llega con un resultado que quizás beneficie más que al Atlético. Aunque un gol a favor de los colchoneros obligaría al Chelsea a hacer 2, probablemente el plan de Mourinho siga siendo no encajar goles bajo ningún concepto y aprovechar alguna ocasión suelta para ponerse por delante, y en caso de no lograr gol pues aguantar hasta los penaltis y que Dios decida, aunque ha tenido un contratiempo importante con la lesión de PetrCech.

El partido planteado por el Chelsea en el Calderón dejó clara la renuncia al ataque de los londinenses, pretendiendo el entrenador portugués que el Atlético no marcara y no creara euforia en sus jugadores y su afición y provocara ese empuje continuo para abrir mayores diferencias en la eliminatoria.

Ahora queda la gran incógnita de cómo planteará el Chelsea el partido de vuelta, si como el de ida y tratar de aguantar hasta el final o aprovechar algún gol en algún error o por otro lado si saldrá a morder los 90 minutos restantes tratando de tú a tú al equipo español.

Algo que crea dudas y más bien sorpresa en el mundo del fútbol es por qué Courtois sigue en el Atlético de Madrid si el Chelsea lo tiene en propiedad y podía haber contado con él desde principio de temporada. Sin duda que cuenta con Cech que sabemos que es un gran portero, pero también es verdad que su nivel no es el mismo que el de hace unos años y que probablemente, pero esto ya es opinión de cada uno, el portero belga ahora mismo esté un paso por encima del checo.

Y además parece ser que se sigue planteando la continuidad en el Atlético de Madrid del portero por lo que el Chelsea seguiría sin reclamar su fichaje.El martes que viene podremos ver el que sea hasta el momento el partido más importante del Atlético desde hace muchísimos años.

Mantener el equipo para seguir creciendo

 

El Sevilla FC está realizando una gran temporada, algo que cuando comenzó el curso se dudaba entre la afición sevillista que incluso llegó a colocarse en la cola de la clasificación aunque, eso sí, de manera testimonial al llevar sólo unas pocas jornadas del campeonato. Ahora y ante un partido que se prevé decisivo ante el Athletic de Bilbao para poder jugar el año que viene la Champions, podemos decir que se encuentra en el mejor momento de los últimos años desde el Sevilla de los títulos de 2005 y 2006.

Con una plantilla, que aunque el anterior presidente sevillista Jose María del Nido calificó para quedar entre los 10 primeros, es superior en calidad y rendimiento a esas expectativas parece que se puede llegar a conseguir los que viendo el plantel desde un principio se sabía que era para estar en Europa seguro. Y es que sólo hay que revisar puesto por puesto para darse cuenta de que el conjunto de Nervión tiene dos futbolistas de alta calidad en cada puesto que pueden jugar en cualquier momento.

Desde la portería donde Beto está ofreciendo otra vez su mejor nivel, a la delantera con dos grandísimos puntas que están prácticamente igualados en goles tanto en Europa como en la liga aunque el colombiano parta siempre como teórico titular.

Ahora el objetivo de la dirección deportiva para el año que viene debe ser tocar lo justo y necesario este plantel, con alguna que otra incorporación para mejorar quizás algo el nivel en algunos puestos y poner las pilas a algunos jugadores y en otros casos para sustituir a alguna posible baja como puede ser Rakitic.

Sin duda la salida del capitán es la que más miedo da a los sevillistas que saben de la importancia del croata en el juego del equipo y que la plantilla a día de hoy no cuenta con un futbolista de esas características. Además la continuación de jugadores como Carriço, M´bia o Figueiras se antoja como otro de los frentes con los que tendrán que lidiar.

Trabajo, trabajo y más trabajo

 

Muchos son los equipos que han tenido unos comienzos de temporada difíciles porque el equipo es nuevo, porque la categoría es más fuerte que la que se ha jugado hasta ahora, porque las dimensiones del campo son distintas a las que se ha jugado y un largo etcétera.

Malos resultados, jugadores acoplándose, un juego no muy vistoso porque los chicos no saben que hacer con la pelota… Los entrenadores son en muchos casos los que mas sufren porque ven como su trabajo da pocos frutos. Los padres tampoco terminan de estar contentos porque aunque sus hijos jueguen, no ven que disfruten del todo y el juego del equipo trabado y sin mucho sentido, no ayuda.

Pero empiezan a pasar los meses, y poco a poco se van teniendo algunas ideas más claras, los niños son unos pocos meses más grandes, que en tiempo de niño son como años porque crecen y además también maduran y entienden mejor lo que les pide el mister.

Son conscientes ya del nivel de la liga en la que juegan, se han hecho físicamente a los partidos y a los rivales y ya tienen claro que tienen que hacer con la pelota. Juegan a mayor velocidad, los delanteros afinan su puntería, los porteros hablan y juegan atentos a las coberturas de sus defensas, los entrenadores hacen menos correcciones y disfrutan de su equipo…

Son muchos meses de trabajo que empiezan a tener la recompensa, algunos antes, otros casi al final de la temporada, pero se ve el resultado de unas ideas y de un trabajo al que ha costado mucho llegar.